es cierto, no escribo bien y tampoco tengo razón, las letras y la poesía han muerto pero también creo en la rencarnación

lunes, 24 de febrero de 2014

honey pie

Pero corazón, no me mientas más, si por algo te tengo acá en el pecho y por algo te conozco al latir, no me mientas más mon coeur, no me digas que latís por inercia, que tu lugar en mi pecho no es más que una disposición anatómica. Ay mon coeur si te siento latir cada noche cuando me recuesto y en ese eco del latido dibujás todas las cosas que amo. Pero corazón no me mientas más yo sé que existís en algún lado como utopía o como realidad, corazón chiquitito, gatito asustado, dolor comprimido. Se que estás ahí al acecho y a la espera de que todo esté más claro y con menos darkness, se que estás ahí conmigo en la cama vacía, esa enorme cama vacía, pero corazón, ya no me mientas más, sé que cada vez que buscamos esos ojos el corazón no nos da más de amar

lluvia

Oh amor, esto es como una muerte pequeñita, muerte con dientes y navajas. Caminar(me) por la calle es una muerte con el cigarrillo prendido o con la mente prendida o con los ojos encendidos en lágrimas que son como llamas que me incineran el rostro, voy más encendida y más roja que un cigarrillo. Ay amor el cielo gris ahora llora por tu partida, esto es como un fin del mundo pequeñito. Besar(te) en la cama con el cuerpo ardido, con las medias negras rotas, ah esto es como una muerte prematura, perder(me) en los brazos, en el sexo o en todas las cosas que nos rodean. Llorar(te) en la noche porque insomnio y porque olvido son dos cosas que mezcladas matan. Ay corazón esto es como el ocaso de todo, me duele caminar sola porque me duelen los pies de tanto correr y ya no soporto y corro para besarte y al correr me pierdo y te lloro. It's always the same story / I guess, pero ahora llueve y el olor a humedad y a olvido me encierran y me matan pero ahí estas vos y me venís a salvar


miércoles, 29 de enero de 2014

oda a una vez más

Favor de no mirar el espejo ni al cuerpo que se refleja
favor de no mirar más al cuenco de los ojos
favor de no trazar mas ojeras en el rostro

favor de olvidar una vez más

amor de unir los pies al final de la cama
amor del temor a perder
amor de domingos a las 4 de la tarde

amor de olvidar una vez más

unión de hundirme en tu pecho
unión de placer y de amor
unión de ojos o de órbitas

des-unión de olvidar una vez más

llorar de tenerte al lado
llorar de que nunca más
llorar porque arde la felicidad

llorar de olvidar una vez más

relato

Relato de una tarde que nunca sucedió o que podría haber sucedido pero jamás nadie tendrá certeza de eso


"y así fue que me recosté en tu cama y me prometiste que esta vez iba a ser distinto, que el amor iba a estar de nuestro lado y por amor se entendió lo suave y lo divino, así fue que me recosté en tu cama y fueron tus manos las que me abrazaron con amor y con deseo /está vez mucho más amor/ y fue esa promesa de amor tan débil la que abalanzó tus manos hacia mi pecho y mi pecho hacia tus manos, así fue que besarte dejó de ser una ciencia y comenzó a ser la religión de todo mi cuerpo, a invadirlo de a poco y a ocuparlo en toda su totalidad, así fue que mis manos se escabulleron en tu cuerpo y las tuyas en el mío, que las horas y los orgasmos pasaban sin reloj, así fue que con la promesa de amarme esta vez me besaste en la nuca, me abrazaste con el cuerpo entero y fue esa promesa de amor la que inmortalizó el momento en que comenzamos a desconocer donde empezaba el cuerpo de uno y donde terminaba el del otro, fue ese momento justo, o la respiración y por fin la promesa de amor tan frágil como un que cristal se posaba sobre nosotros o sobre mi, arriba tuyo, toda campante y toda amada y toda amante, así esa delgada capa de promesa se fundía todo el aire o las horas y nosotros haciéndonos todo siempre mirándonos a los ojos y haciéndonos con los ojos y siempre mirando todo. Como todo lo que se hace real, esto se hizo carne en nosotros se hizo por fin algo tangible, no esa delgada capa cristalina que como una sábana nos cubría, era algo real. Esa promesa era un tatuaje de los cuerpos que atravesaba la punta de mis pies y llegaba hasta la yema de tus dedos y hasta mi espalda o hasta todas las cosas de tu habitación, era una promesa y esa promesa eramos nosotros unidos o siempre juntos, esa promesa era una cuestión de piel que el lenguaje no entendía, era algo que cada vez se hacía más verbo y más carne y era una explosión o quizá otro orgasmo y eso eramos nosotros, algo que flotaba o algo que era carne y piel, pero estábamos demasiado cansados para averiguarlo"

martes, 28 de enero de 2014

un poeta llamado revolver


un poeta, se llama revólver
disparando música
con su tambor rebelde

un poeta, hoy me carcome

apuntando a mi pecho
me consume

un arma caliente, la felicidad

apuntando a mi pecho
me consume

un poeta, llamado olvido

un revólver, llamado amor

ese poeta enfrenta al cuerpo


ese revolver, al corazón


domingo, 26 de enero de 2014

órbita

El insomnio es imposible de superar porque siempre estuvo acá como tus ojos y siempre fue así, hoy es tan amargo y tan amarillo porque se que no te tengo más, pero también se que el amor más verdadero es ese tan intenso que explota y se refleja en todas las estrellas y luego al amanecer ya no está y lo entiendo, comprendo lo amarillo y entiendo también lo efímero y que ya no estás más, y te extraño de antemano porque es un deber que me encomendó tu cama, tu cuerpo o lo infinito de las noches. El insomnio al lado tuyo y los días son siempre noches y las tardes siempre noche. Todo siempre es nocturno al lado de tus canciones o de tus palabras, todo es tan de día cuando te acostás a mi lado y lo amarillo del sol se funde con lo naranja de la ventana para inmortalizarnos en algún cuadro que todavía nadie se anima a pintar. Nadie se anima porque todos le tememos a lo imperceptible y por imperceptible concebimos al tiempo que es el que logró que como dos planetas en órbita nos acercáramos en una danza estelar y es ahora lo imperceptible lo que nos condena como toda órbita y como a todo planeta a alejarnos una vez más, para en la próxima vuelta volvernos a encontrar

domingo, 19 de enero de 2014

amar - otra vez -

Como podría explicar la forma en que rodeé la cama esquivando a mis miedos y a tus leones, escabullendome de a poco hasta entrar en ese refugio tan sagrado de sábanas azules y dioses místicos, como podría yo contarte que me recuesto en ese templo divino esperando encontrarme a mi misma entre tanto ruido o tanta muerte, encontrarme detrás del cigarrillo y encontrar lo felino de mi alma y lo triste de mi rostro, es que me escondo de esa forma para que vengas después luego de recoger todos tus miedos lentamente detrás de todo eso que sos y que es lo que veo y respiro ahora, te respiro porque entrás al templo y como dios divino te siento entrar y como lentamente todo cede y me busca tu cuerpo y me busca tu divinidad y la muerte de tus miedos se empieza a hacer una realidad, ¿ o es el deseo renaciendo como fénix, como amor o reencarnación? te siento venir hacia mi o hacia vos y no se si es que están sonando los Beatles o es que somos en realidad la misma cosa que se mueve buscando un destino o buscándome a mi debajo de la cintura y reclamando lo imposible debajo de las sábanas o de tus miedos y ahí esa fortaleza es placer o son tus ojos mirándome y saber que eso no termina ahí, que pronto seré yo la que te busque bajo el templo del temor y mirarte desde abajo y besarte desde abajo y rogarte desde abajo bien abajo porque de ahí viene todo el universo que es un ombligo que veo muy bien desde acá y es que ahora no hay abajo ni arriba, no existís vos, no existo yo. Somos una dimensión que se pierde en el templo de las sábanas, una dimensión de babas imposibles o de manos, o de brazos y de una voz pidiendo más o algo que late entre los cuerpos y nos hace inmortales y divinos y merecedores de este templo que hemos construido debajo de la masa etérea que somos ahora tan inmaculados o tan imperceptibles, y los Beatles: love is all love is you y es elevarse más y esa fuerza corpórea nos acerca al suelo sin saber, y tras un golpe o un espasmo nos hace mortales otra vez, nos hace temer y nos hace -sobre todas las cosas, sobre todos los templos- amar (otra vez)